

En un emotivo evento celebrado en Londres este fin de semana, cinco mujeres emprendedoras decidieron abrir sus corazones y compartir con el público las historias de vida que las llevaron a construir sus propios proyectos. Más allá de presentar sus negocios, el encuentro se convirtió en un espacio de inspiración donde cada una relató su proceso de lucha, crecimiento y resiliencia como mujeres inmigrantes.
Una de las primeras en intervenir fue Evelyn, dueña del restaurante La Hueca quien dio la bienvenida a los asistentes y compartió parte de su historia personal. Llegó a Londres a los 18 años buscando estabilidad económica y un futuro mejor. Sin embargo, su vida dio un giro inesperado cuando a los 21 años fue diagnosticada con artritis reumatoide seropositiva, una enfermedad crónica que afectó profundamente su día a día. Durante un tiempo llegó a depender de otras personas para realizar actividades básicas. A pesar de ello, decidió no rendirse. Con esfuerzo, formación y determinación logró abrirse camino en el mundo de la restauración.
También destacó la historia de Mery, dueña de M & A Aesthetic Clinic quien llegó al país con una niña de apenas tres años y enfrentó el reto de salir adelante prácticamente sola, cumpliendo el rol de madre y padre al mismo tiempo; destacó su especialización en estética avanzada y tratamientos profundos de piel, incluyendo regeneración, acné y cicatrización. Próximamente tendrá el honor de participar en una masterclass con el doctor Silik, una verdadera eminencia en la medicina estética, lo que representa un paso importante en su carrera y un ejemplo de cómo la dedicación y la formación profesional pueden abrir nuevas puertas. Su experiencia refleja la realidad de muchas mujeres migrantes que, pese a las dificultades, logran construir nuevas oportunidades para sus familias
Otra de las historias que conmovió a los asistentes fue la de Maryuri, dueña de Matylashes and Beauty quien relató uno de los retos más grandes que enfrentó al llegar al Reino Unido: el idioma. Cuando llegó no hablaba nada de inglés, lo que hizo que su proceso de adaptación fuera aún más difícil. Recordó un momento particular cuando viajó a Barcelona para visitar a su familia y su madre la recogió en el aeropuerto. Al subir al coche, su madre le dijo: “Pero habla”. En ese momento, Maryuri pensó incluso si se estaba quedando muda, porque en Londres prácticamente no hablaba con nadie debido a la barrera del idioma. A pesar de estas dificultades, trabajó durante largas madrugadas mientras aprendía a adaptarse al país. Con determinación decidió inscribirse en la universidad, demostrando que el esfuerzo y la educación pueden convertirse en herramientas poderosas para salir adelante y ser un ejemplo de lucha para su familia.
Por su parte, Tatiana Mera, dueña de Matylashes and Beauty y además estudiante universitaria de Marketing Digital, compartió cómo su llegada a Londres junto a su madre hace más de una década marcó el inicio de un camino lleno de trabajo y sacrificio. Durante años se dedicó a trabajar para sobrevivir, como muchos inmigrantes. Sin embargo, una simple pregunta cambió su perspectiva: “¿Qué es lo que realmente te gusta hacer?”. Ese momento la llevó a replantearse su futuro y a apostar por el emprendimiento, demostrando que muchas veces las oportunidades llegan de forma silenciosa y dependen de nosotros reconocerlas.
La historia de Karla, dueña de Karla Nails la más joven del grupo y dedicada al arte y técnica de uñas, también resonó entre los asistentes. Durante mucho tiempo sintió frustración porque iniciaba proyectos que no lograba terminar, lo que llegó a convertirse en una etiqueta en su vida. Todo cambió cuando descubrió su pasión por el mundo de las uñas. Lo que comenzó como un interés se transformó en un propósito profesional. Hoy trabaja con dedicación en perfeccionar su técnica y construir una carrera basada en el arte, la disciplina y la constancia.
El encuentro no solo sirvió para presentar proyectos profesionales, sino también para transmitir un mensaje claro a la comunidad: el éxito no llega por casualidad, sino a través de la perseverancia, el aprendizaje constante y la valentía de comenzar incluso cuando las circunstancias parecen difíciles.
Las cinco emprendedoras coincidieron en la importancia de apoyarse entre mujeres, crear oportunidades laborales especialmente para madres que solo pueden trabajar a tiempo parcial y construir una red de apoyo dentro de la comunidad latina.
Más que un evento empresarial, la jornada se convirtió en un espacio de inspiración colectiva donde cada testimonio recordó que detrás de cada emprendimiento hay historias reales de sacrificio, coraje y sueños que se construyen paso a paso.
Las organizadoras también invitaron a la comunidad a mantenerse atenta a sus redes sociales, donde estarán anunciando sus próximos eventos, encuentros y espacios de formación dirigidos a mujeres emprendedoras que buscan crecer, aprender y conectar con otras profesionales.

